Blogia
Arqueoastronomía y Etnoastronomía

GRUPO DE ARQUEOASTRONOMÍA LATINOAMERICANA

GRUPO DE ARQUEOASTRONOMÍA LATINOAMERICANA

 

 

 

 

Ing. Lisandro Rodríguez


Ing. Mariano Dupovey


Téc. Superior María Colosimo


Ing. Isabela Aguerre

 

Lic. Guillermo Fiore

 

Lic. Helena Paulon

 

 

 

 

 

 

 

La Luna

Jaime Sabines

 

 

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.

0 comentarios